COLERES VIVOS SE VIERON CON EL REGGAE EN ROCK AL PARQUE 2012

Tras la oscuridad y las sombras que describe el metal llegan los rayos de luz que adornan la maravillosas horas de reggae en el Festival Rock al Parque 2012.

EL ROCK EN BOGOTÁ LE DICE NO AL QUIMBO

Una ruta fotográfica por algunas de las bandas que compartieron con el equipo periodístico de LA ESCENA su particular mirada sobre lo acontecido en el Huila con la represa El Quimbo.

CON CHARLY GARCÍA CERRÓ ROCK AL PARQUE 2012

Con muchos más años y la pesadez de una regular salud, se le vio anoche a Charly García durante su presentación de cierre de la versión XVIII de Rock al Parque en Bogotá.

DEL CONTENIDO Y LA IDEOLOGÍA EN EL METAL, REFLEXIONES DURANTE PRIMER DÍA DE ROCK AL PARQUE 2012

Movilización social, derecho a la vida, satanismo y identidad cultural fueron algunos de los temas encausados por algunas bandas de metal durante el primer día de Rock al Parque.

EL PUNK EN FLORENCIA: RELATOS DE AYER DE UN SUEÑO POR CONSOLIDAR.

La historia del punk en Florencia está escrita en los sentires de los “parceros” quienes lo vivieron, en las cicatrices de quienes poguearon con demencia la estética que, además de música y cultura, es una forma de asumirla ciudad.

LA CULTURA METAL EN FLORENCIA. SONIDOS DIFERENTES, CIUDAD ALTERNA.

A Colombia las guitarras sucias llegaron en los 80’s. Solo hasta mediados de los 90’s con la apertura de la carretera Caquetá - Huila, el metal taladró la mente de almas ansiosas de “otra Florencia”.

sábado, 17 de abril de 2010

EL DESEMBARCO DEL ROCK EN NEIVA

La historia del metal en Neiva está escrita en la memoria de quienes lo vivieron, en las cicatrices de quienes lo poguearon con demencia; en las mesas de Rockfobia, Bar-etero y otros bares que ya no existen, en los demos caseros de bandas como Resistencia, Drákma y Disoluto, grabados con el apoyo del colectivo radial 'Unísono' y que hoy reposan, tal vez, en montañas de CD´S de quienes aún siguen “en el cuento”, o guardados en una caja, debajo de la cama de algún abogado o profesor egresado de la Usco.

Escrito por Juan Guillermo Soto
Diario del Huila, Domingo 14 de Febrero de 2010


La historia del metal en Neiva está escrita en volantes publicitarios, camisetas, en los estancos de la 'zona rosa' y en el del ‘Turco’, en Santa Inés, en las instalaciones de Coyotes, Changó, Casa Negra y otras 'casas de citas' donde sí les abrieron las puertas para hacer conciertos, en los andenes de cualquier calle que tuviera un local amplio o parqueadero; en las gradas de madera de Casa Teatro y en la hermética fundación Humberto Tafur Charry, donde aún hoy rebota el eco del sonido que ninguna banda pudo cuadrar jamás; también se escribe y se desdibuja con los años en algunas tapias de Cándido, la Concha, La Toma, o en las paredes de las habitaciones de los más obsesivos; se reconstruye, a veces con frecuencia, en las páginas web de las bandas más recientes o de manera extraordinaria en algunos medios de comunicación locales, cuando el Gobierno de turno ha querido hacer alarde del único seudo-concierto anual que organiza para ellos. La historia del metal en Neiva es una historia inconclusa que aún se escribe y que escribo y escribimos todos los que hacemos parte de ella. He aquí una hebra de su robusta y larga cabellera, una hebra cuya punta ya llega a la cintura, pero que, desde luego, tiene su raíz.

Los abuelos…la semilla…
Aunque muchos no lo crean, pocos años después de que sonaran algunos éxitos de bandas como los Beatles y los Rolling Stones, finalizando los sesenta, un grupo de jóvenes en Neiva ya estaban sacando algunos de estos cover´s; atisbando desde la ventana del folclor tradicional un sonido que ya se perfilaba como folclor universal. Se trataba de 'Los Drivers', primera banda de rock local.

En una ciudad tradicional y conservadora como lo “era” Neiva, la música que no sonaba a sanjuanero o a orquesta de Lucho Bermúdez, y no describía la belleza del paisaje, era objeto de señalamientos, agresiones e intolerancia. “La juventud hasta cierto punto era reprimida, con una serie de costumbres y pensamientos sobre lo ético y lo moral muy diferentes a los de hoy, entonces para nosotros, esta música fue una especie de cambio, una revolución llegada de la nueva ola”, comenta Luis Felipe Bastos, pianista de los Drivers*.

Finalizados los sesenta desaparecen 'Los Drivers', sin embargo, la semilla del rock ya estaba sembrada. El abuelo del metal, sin saberlo, ya se paseaba por las calles de la ciudad amarilla donde años después caminarían sus nietos, tal vez todos con audífonos en las orejas, pero escuchando agrupaciones tan diferentes como sus ropas: Botas militares, cabello largo, Sex Pistols, sandalias, Megadeath, cresta, Bob Marly, camisetas negras, The Doors, jines ajustados, cabello corto, kraken, Rasta, Jimmy H., pantalones a cuadros, Death. De cualquier forma, todos hermanitos, descendientes del mismo árbol.

Los ochenta llegaron con el boom del rock en español, el cual revivió la moda del rock en Latinoamérica. En Neiva, surgieron algunas bandas como Monster, la cual fue una de las primeras en hacer presentaciones al aire libre (parque Santander) y petróleo, quienes tocaron en bares, colegios, coliseos, pueblos y hasta en el estadio de Fútbol. Algunos bares como 'El pez que fuma', 'Guatipán' y 'People' abrieron sus puertas a los jóvenes; aunque estos no eran netamente de rock, dejaban colar entre su programación musical alguna que otra canción rockera de la época. También surgieron discotiendas como La Rumbita, el Disco y Serenata. “Era lo único que había en Neiva. No eran discotiendas de rock, como decir Vía Libre en Bogotá o La Playa en Medellín, pero con un poco de suerte te encontrabas con un buen álbum de Gan´s, o de Iron Maiden”, recuerda Alberto Medina, Rockero retirado de la escena.

Es curioso que en los setenta y ochenta algunas emisoras pusieran sus ojos en el rock y emitieran esta música (loca y desquiciada para la época), y hoy en día, cuando se supone que goza de un nivel de comprensión y madurez más elevado, carece de medios que la difundan. Esta situación nos lleva a comprender de manera clara el papel que han jugado los medios de comunicación en el despliegue del rock por el mundo y sus verdaderos intereses. El hecho de que hoy, y desde 1996, año en el que Radioactiva salió del aire en Neiva, no exista una sola emisora de rock en la ciudad, obedece a que esta música ya no está de moda. Los mismos medios se encargaron de quitarle dicha etiqueta al evidenciar que ella sólo lograba reunir a un público selecto y minoritario, un público que no alcanzaba a llenar si quiera el área chica del estadio 'Guillermo Plazas Alcid'. Sin embargo, esto no fue impedimento para que el rock y posteriormente algunos de sus hijos, como el metal, siguieran su proceso de desarrollo en Neiva (de manera silenciosa y furtiva, claro está) alimentados por una escena que se negaba, y se niega, a desaparecer.

Los parques, las bandas, los 'antricos'…

En 1993 llega a Neiva Radioactiva y con ella el número de amantes de esta música empieza a crecer. También nacen los primeros bares de rock: Yajé, Bar-etero, el Bunker, Mou´s, Rockfobia y Bulldog. Muchos de estos desaparecían al poco tiempo de ser inaugurados, ya fuera por el continuo hostigamiento en manos de la Policía o porque se iban de quiebra.


Sin embargo, había un “relevo generacional” que no dejaba morir de inanición a la creciente escena rockera: “Después de Calipso y Bar-etero, cuando la Policía no los dejó más, yo armé Catarsis, en Calixto, e hice los jueves de rock, que me duraron tres fines de semana, porque a la cuarta la Policía lo cerró, supuestamente porque le echaba pepas a la cerveza para que la gente sintiera euforia. Imagínese”, comenta Carlos Eduardo Pabón, Psicólogo y ex baterista de 'Disoluto'.

Casa Teatro fue uno de los pocos lugares que le abrió las puertas al rock finalizando los noventa. Fue allí donde se presentaron las primeras bandas de metal, junto con otras de diferentes géneros, y donde prácticamente se encubó la cultura del metal en Neiva. Sin embargo, por esos años no existía como tal un público ‘punkero’, ‘metalero’ o ‘bluesero’; en principio, las condiciones logísticas y económicas del momento llevaban a los grupos, por muy diferente que fueran sus géneros, a ayudarse entre sí y generalmente a tocar bajo un mismo techo; entonces, las gradas de Casateatro y su “pista de baile” se llenaban con un solo público que gozaba por igual desde “Zombi”, de Cran Berris, hasta temas como “territory”, de Sepultura. Por otro lado, el Internet aún no era tan masivo y las quemadoras de Cd´s eran privilegio de algún “amigo con plata”, por lo cual el acceso a la música dependía en gran medida del trueque entre amigos, que a su vez tenían otros, o familiares en ciudades como Bogotá o Medellín, desde donde les mandaban música de bandas como Iron Maiden, Metállica, Megadeath, Rata blanca, entre otras.

La mayoría de bandas que se conformaban eran de metal e interpretaban cover´s de sus grupos favoritos, lo cual contribuyó a que gran parte de la escena se inclinara por esta música. ¿Pero cuál podría ser la principal motivación para engancharse con el metal y su mundo?: “La fuerza, la vitalidad de su sonido… al entrar al toque sentías que ese sonido realmente te atravesaba”, “me hace sentir que tengo los pies sobre la tierra”, “me mueve, me llena de vida y me da ánimos para seguir adelante”.

Al principio se trata de eso, la repuesta favorable de los sentidos ante un sonido potente, la conexión emocional de la persona con un lenguaje que aún no entiende del todo pero que disfruta. Entonces, aunque suene obvio, más no vano, es la misma música la que potencia la creación de culturas como la del metal, y no las búsquedas identitarias, la moda o el anhelo de un espacio seguro y protector en el grupo, concebido de tal forma por contener una serie de rasgos culturales comunes. Entonces, la Música es una llave que abre la puerta de una habitación llena de más llaves y más puertas. La ropa, la jerga, la farra, los parches, la moda, la política, son algunos elementos dispersos en la habitación que se van encontrando en el camino; tal vez sean los llaveros de las llaves, también importantes porque evitan que éstas se pierdan o se tornen aburridas con el tiempo.

Salto con garrocha

Aunque mucho de lo que se escuchaba a finales de los noventa, sobre todo el metal, ya había sonado en Estados Unidos y en algunos países de Europa en los ochenta, en Neiva era todo un suceso que apenas daba sus primeros pasos como cultura juvenil. Era la novedad en el contexto “farrístico” de buena parte de una generación encantada no sólo con la fuerza y vitalidad de un sonido, sino también con el nuevo mundo que este revelaba, un mundo que para nada se rendía a sus pies. Había que conquistarlo, sufrirlo, vivirlo intensamente, gozarlo. He allí su atractivo y el valor que los metaleros le dan a su mundo. A diferencia de la música popular comercial, que se exhibe en cualquier vitrina mediática, queriéndose filtrar por los oídos de los jóvenes a como dé lugar, el metal se encierra en sí mismo y desde allí se muestra. No hay otra forma de conocerlo que desde adentro; además de mirar su fachada hay que hacer fila en sus andenes, esperarlo el tiempo que sea necesario, aprender a “mirar” a los otros, a deslizarse entre la excentricidad y simplicidad de sus gentes; vestirse de cualquier forma pero sin desentonar con el grupo, o desentonando, pero haciéndolo valer; investigar, leer sobre las bandas, comprender la estética de lo oscuro y macabro como otra posibilidad, un color más en la paleta del pintor, lo que no implica “ser pintor” o esperar a serlo para pintar: ¡Cualquiera puede pintar, como cualquiera puede tocar guitarra y tocarla en una banda de rock!, sin embargo, pocos lo hacen, pocos crean y se crean a sí mismos desde la música, lo cual, para fortuna de quienes se atreven, es genial. En cuanto a la adversidad, materializada en la falta de espacios físicos y mediáticos de difusión, de academias musicales, instrumentos, ensayaderos, dinero… la intolerancia, represión policial, los juicios moralistas, el nulo apoyo estatal, la certeza de un futuro incierto de seguir el camino del rock, la incomprensión, de alguna manera, todo esto, también es genial. Recordar la idea de Andrés Caicedo de que los jóvenes, en esencia, no buscan ser comprendidos sino todo lo contrario, es conveniente para reconstruir el contexto de finales de los noventa en Neiva y evidenciar que las adversidades de la escena del metal la fortalecieron porque, aunque reales, no eran tan importantes. Menos aún, si lo que se quería era simplemente hacer rock o metal y hacerse a sí mismo en su vientre. A esto sí se le dio importancia.

¡Un, dos, tres, cua!
¡No quiero, verte desangrada, tampoco, verte explotada, me repugna verte ultrajada, por el maldito extranjero…!”; “cuanta sangre derramada, por esta creencia brutal, que gobierna tus sentidos y alimenta tu realidad… ¡droga celestial…!”, “¡Buscando, un noble ideal, luchando por su libertad!”. Este coctel a las “rock-as” era uno de los más apetecidos por los jóvenes rockeros entre el año 99 y 2000. Tenía un poco de 'Resistencia', algo de 'Disturbios Mentales' para suavizar la cosa, después se agitaba con bastante 'Disoluto' y se asentaba con zumo de 'Drakma'.

A partir del 2001 el panorama del rock en Neiva empieza a sufrir algunos cambios. Debido a la naturaleza transitoria de la mayoría de las bandas, algunas desaparecen de la escena y otras más estables como 'Drakma', 'Resistencia' y 'Disturbios Mentales', cumplen sus últimos periodos. Sin embargo, las semillas que éstas sembraron en la escena Rockera también florecen y es entonces cuando nacen bandas como 'Monje Negro', 'OBI', 'Árkanot' y posteriormente Yersinia Pestis y Yijajay. En estas bandas ya se advierte la búsqueda de un sonido propio, un mejoramiento interpretativo a nivel individual y colectivo, y la independencia que les da el tener sus propios instrumentos, sea para ensayar, organizar sus propios conciertos sin intermediarios y sin depender de nadie, entre otras ventajas... Dichos factores, aparentemente triviales, fueron determinantes en la fragmentación de la escena rockera, que a su vez permitió el desarrollo de las dos culturas juveniles más fuertes actualmente en Neiva: Punk y Metal. En cuanto a este último, hay que decir que a su vez también se fragmentó, aunque en un principio de manera poco radical, en Heavy metal y “brutal” metal, con todos sus hijos (géneros) abordo. Para los amantes del metal, dicha distinción está relacionada con el concepto de evolución, tanto de la música en sí, como de la percepción auditiva de sus oyentes. En cuanto al primero, siendo características esenciales del metal la fuerza y agresividad de su sonido y la oscuridad, misticismo y perversión que irradian sus atmósferas, la evolución consiste en seguir siendo fiel a estos parámetros estéticos: Más saturación, velocidad, rudeza y crueldad en cuanto a las líricas. De esta manera, el metal, con el pasar de los años, después de haber viajado por todo el mundo y haberse mezclado con otras culturas y formas estéticas y conceptuales de percibir la música, pareciera que hubiera “evolucionado” en nuevos géneros del metal (death, black, grind), pero en esencia, es el mismo metal envestido por las nuevas nociones de lo pesado. Dichas nociones en cuanto al sonido, pero también en cuanto a las letras: “El dolor, la muerte, la tortura, de eso tratan nuestras letras. No nos gustan las fantasías, sino que la gente vea lo que está pasando en el mundo, generar conciencia y mostrar cómo el ser humano se está acabando a sí mismo. Entonces, con nuestra música buscamos ser contundentes a la hora de mostrar esa realidad, una realidad que es ¡brutal!”, comenta Alexánder Montoya, vocalista de In Breeding Sick (Cartago, Valle). Dichas temáticas, junto con un sonido más fuerte, veloz, y recargado, comprenden la nueva estética de lo macabro en el metal: El “Brutal metal”.

Al hablar de “Brutal metal” se hace mención a la forma de designar el nuevo metal pesado o grupo de géneros del metal pesado (Black, Death, grind…), pero también hace referencia al modo de existencia juvenil que se organiza en torno a ellos. Los conciertos constituyen el acto ritual por excelencia, en cuyo espacio, sea cual sea y en la noche que sea, los amantes del metal ejercen dicho modo de existencia. Sin embargo, no se existe como metalero una sola noche y se deja de ser al otro día en la mañana. Dicho modo de existencia del metalero comprende una visión del mundo no siempre ligada a un concepto u ideología. Aquí la música es la ideología, por eso al hablar de una forma de ver el mundo, tal vez debería entenderse también como una forma de escucharlo y de sentirlo. Para esto no es necesario ser músico. Quienes habitan el mundo del metal educan su oído y su mirada estética a medida que recorren dicho mundo y logran agudizarlos de tal forma que buena parte de lo que ocurra en sus vidas va a estar mediado por ello. Levantarse en la mañana, vestirse, caminar, mirar al techo mientras el profesor habla, almorzar, tomar una foto, hablar con los compañeros de clase, con los amigos, escuchar el carro de los helados al pasar, escuchar el vallenato que suena en el colectivo, escribir un ensayo para x clase o un mensaje en el nick del Messenger… en buena parte de todas estas acciones, es muy común que haya música de fondo (Y no necesariamente hay que tener audífonos) y un juicio esteticista. Por otro lado, también es factible que lo anterior se quede rebotando en la habitación de la mente del metalero, que le sea difícil sortearlo entre los “otros”; he allí la importancia del concierto, la farra y los amigos, puesto que allí se habla un mismo lenguaje y el joven se expone a sí mismo con mayor naturalidad.

Es mucho lo que queda por decir de este caramelo negro que, aún hoy, se deshace en la boca de niños, jóvenes y adultos de Neiva y el mundo. De los amantes de dicha golosina que llegaron hasta acá (este texto), espero que ojalá hayan encontrado elementos comunes respecto al tema; en cuanto a los padres de familia con hijos que gustan del rock y el metal, no se asusten, se trata simplemente de un caramelo, otro, sólo que negro y en diferente empaque, sin embargo, constituye también toda una forma de construcción de sí mismo, en el seno del arte.

*Testimonio de la tesis 'Sonidos de Garaje'.

La Música es una llave que abre la puerta de una habitación llena de más llaves y más puertas. La ropa, la jerga, los parches, la moda, la política, son algunos elementos dispersos en la habitación que se van encontrando en el camino.
Era la novedad en el contexto “farrístico” de buena parte de una generación encantada no sólo con la fuerza y vitalidad de un sonido, sino también con el nuevo mundo que éste revelaba. LA ESCENA/PRENSA

martes, 30 de marzo de 2010

“PARA QUE LA RADIO ROCK EN EL HUILA NO SE APAGUE”

Es el nombre de la campaña que viene liderando los cuatro radialistas de LA ESCENA “oTrA cUlTuRa” con el objeto de no permitir la posible suspensión de las franjas musicales y de opinión en la emisora Cultural del Huila 95.3 FM por parte de las directivas de la estación radial.
Por Jhon Fredy Nagles Soto

Nuevamente se arremete contra la cultura rock en el Huila. Luego de la última emisión que haría el Colectivo LA ESCENA “oTrA cUlTuRa” el jueves 17 de diciembre de 2009 no se ha podido reiniciar con las emisiones habituales de todos los jueves ahora en el 2010 pues se conoció que las directivas de la emisora Cultural Stereo piensan sacar del aire a algunos programas musicales y de opinión. Frente a esta situación, el Colectivo de radialistas decidió impulsar la Campaña “Para que la Radio Rock en el Huila No Se Apague” con la que buscan recoger en todo el Departamento más de dos mil firmas y así defender lo que hasta ahora se ha logrado con la escena rock y el periodismo juvenil en el Huila.

El nuevo director de Cultural Stereo, el psicólogo Ricardo Ayerbe, en reunión con algunos conductores de programas que se emiten en ésta casa radial, dijo que se estudiarán las propuestas, se escucharán los audios de los demos de cada uno de los programas propuestos para emitir en parrilla pero que no garantizarán que adjudiquen los espacios, pues “aquí en Cultural Stereo promovemos las buenas costumbres, los buenos modales y el amor a Dios” textualmente afirmó el director. Además, Ayerbe dijo que “esta será una emisora netamente musical que promoverá exclusivamente los ritmos folclóricos del Huila y que si de conducir programas en vivo y comentar temas sociales se trate eso se habla ligerito, pues esto es una emisora de corte cultural y no comunitaria”

Esta posición, que algunos califican de retrógradas, medievales y, por ende, conservadoras, llevaron a los cuatro radialistas de LA ESCENA a emprender esta campaña y que, como primera medida, iniciarán con la presentación de una misiva a modo de derecho de petición a la que se le anexarán las dos mil firmas que se empezó ya a recoger desde el viernes 5 de marzo de 2010 durante el Neiva Viva Rock Festival 2010.

La carta fechada desde el viernes 5 de marzo de 2010 y que presentarán directamente al gobernador del Huila, el señor Pajarito Sánchez, dice que los abajo firmantes, en miras a respaldar el trabajo del colectivo de radio rock LA ESCENA, rechazan enfáticamente el posible cierre de la franja cultural en mención, “dado que no hay claridad en cuanto a la continuidad de este programa, en la casa radial, ni en lo que respecta a una verdadera política incluyente para las manifestaciones de la cultura juvenil en el Huila”.

De igual manera solicitan al gobernador, como regidor de los destinos del único medio de comunicación en el Huila que medianamente da cabida a estas expresiones de la cultura juvenil, que permita la continuidad del proceso liderado desde esta propuesta de radio por visibilizar las historias de los jóvenes y el rock en Neiva y el Huila, al igual que otras propuestas similares como Tricolrock, Haciendo Rock 95 y, obviamente, la Franja Radios Ciudadanas, espacio desde el cual se viene emitiendo La Escena desde hace tres años.
De igual manera, en la carta se hace un llamado a la inteligencia, el entendimiento y la comprensión para que primen sobre los prejuicios de otros integrantes del gabinete departamental, y lograr que los medios de comunicación sean escenarios donde converja la diferencia como pilar de la riqueza cultural y la democracia. Constitución Nacional en su Artículo 20:

“Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación.

Estos son libres y tiene responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura”.


Estos esfuerzos apuntan a hacer de los medios escenarios propicios para la democracia y la diferencia y que se respeten los procesos y las iniciativas de base: “Para que la Radio Rock en el Huila No se Apague”. Los miembros de LA ESCENA "otrA cUlTuRa" esperan de todos y todas, quienes deseen apoyar el rock de Neiva y el Huila y que son radioescuchas habituales de esta propuesta de radio rock, que apoyen dando su firma a esta iniciativa y hacer que día tras día la escena rock cresca y se fortalesca en medio de la comprensión y la tolerancia. /LA ESCENA PRENSA

jueves, 11 de febrero de 2010

“LOS PERIODISTAS NO SOMOS PAYASOS DE CIRCO” JAVIER DARÍO RESTREPO

DE FARÁNDULA Y OTRAS MANERAS MÁS SERIAS DE CONTAR EL ESPECTÁCULO.
Refiriéndonos al cubrimiento periodístico de temas relacionados al espectáculo o de fenómenos de la cultura como por ejemplo el rock, muchos confunden éste de la llamada prensa de farándula. Al respecto, Javier Darío Restrepo en su visita a Neiva en el Día del Periodista nos establece la diferencia entre el trabajo de un paparazzi (periodista de chisme) y un periodista de espectáculo.

Por Jhon Fredy Nagles Soto
Corporación JURACO
Productor radial
LA ESCENA “oTrA cUlTuRa”


El pasado nueve de febrero de 2010, en el marco de la celebración del Día Nacional del Periodista Colombiano, los comunicadores del Huila recibieron la visita del experimentado maestro Javier Darío Restrepo. El experto en ética periodística y autor de centenar de libros, artículos y trabajos en dicho campo compartió con el gremio sus apreciaciones sobre ética periodística en coyuntura electoral en el Foro Noticias Buenas y Malas Sobre Ética Periodística, tema muy pertinente ahora que se avecinan las elecciones de Senado, Cámara y Presidencia.

Además del susodicho tema para el cual tuvimos su grata visita, con LA ESCENA “oTrA cUlTuRa” quisimos hablar de otros asuntos que se enmarcan en el ejercicio del periodismo con respecto al espectáculo y mas particularmente, la prensa rock que algunos aluden como prensa farandulera o “de entretenimiento” por lo que en muchos medios, sobre todo los nacionales, ubican el tema del rock y otros espectáculos similares en las secciones de farándula.

La forma burlesca, según Restrepo, de contar en los medios el espectáculo es “estar en los temas superficiales, es decir, con quien se acostó la actriz, como es la vida sexual del futbolista tal, que son aspectos que no tienen nada de utilidad para un lector, salvo entretenerlo; y uno como periodista no está para entretener a nadie, no somos payasos de circo”. Ese tipo de contenidos son invasores de intimidades de muchos personajes de la vida pública, es una forma de violentar la inteligencia de la gente, señala el profesor Restrepo.

A diferencia de estos “remedos de periodismo de espectáculo”, como dirían algunos expertos, o lo que hacen los llamados paparazzis de la prensa de farándula, el profesor Restrepo en entrevista con LA ESCENA “oTrA cUlTuRa” discriminó ésta de la que sería la prensa rock la cual debe buscar explorar la cultura del género musical, su impacto que tiene en la sociedad, profundizar en los orígenes y transformaciones de los distintos géneros existentes en el rock; lo que implica mucho estudio, “que los periodistas interesados en este tema tengan que asumir la visión de un antropólogo, de un sociólogo, a veces de un semiólogo, es decir, ahondar en el fenómeno” recalcó el académico.

Sin embargo, en la mal llamada prensa rock también hay mucho de superficialidad, en especial algunas emisoras de Bogotá que dicen ser radios rock. Sobre estas y otros medios dice Javier Darío que son una forma de “trivialización de la cultura”, convirtiéndolas en lo que Néstor García Canclini llamaría Cultura Perse o meros consumos irracionales de culturas foráneas en relación al rock. Al respecto dice que “La forma más fácil de ejercerlo es simplemente la entrevistica al rockero, la entrevistica al fanático de tal género de rock y con eso ya se ha cumplido, ¡No! Eso es una tarea muy superficial y banaliza un hecho que de por sí es serio e interesante” Entonces es una gran diferencia la que hay entre las dos formas de ejercerlo.

Con el objeto de brindarle a la gente elementos de juicio para diferenciar entre lo que se podría considerar en la cultura como engaño, que en eso del espectáculo hay mucha apariencia engañosa únicamente para obtener dinero, o si se trata de un avance en una expresión cultural, los medios de comunicación deben, de éstos sectores culturales, construir información útil para fomentar conciencia en los consumos y la industria cultural ofertada en multitud de escenarios sociales. De esta manera, se evitaría la merma en importancia de lo que sería un tema cultural de uno político.

Con esta y otras reflexiones el maestro Javier Darío Restrepo compartió en los micrófonos de LA ESCENA “oTrA cUlTuRa”, todo con el objeto de mejorar lo que, hasta ahora, se ha logrado en esta materia y hacer de la prensa rock y otros espacios mediáticos similares, escenarios que aporten en la consolidación de una sociedad mas inteligente, tolerante, menos parroquial y mas justa, y en establecer una política culturalmente mas incluyente para todos y todas. LA ESCENA/PRENSA.

sábado, 30 de enero de 2010

“NO A LA GUERRA E INVITANDO A CAMBIAR ARMAS POR INSTRUMENTOS MUSICALES Y PELEAS POR POGOS”

Fue la apuesta política con la que el Colectivo Identidad Rock realizó el Festival Cierre de Vacaciones 2010 en el Municipio de La Plata, y que en palabras de Edwin Ramírez, miembro del Colectivo y coordinador del escenario, sería el gran propósito del rock en la nueva escena que se empieza a consolidar en el Occidente del Departamento del Huila.

Por Jhon Fredy Nagles Soto

Productor y director LA ESCENA

Luego del percance que tendrían con el Alcalde del municipio, el señor Adolfo León Uvajoa, al no dar el permiso al grupo juvenil de realizar el pasado 5 de diciembre de 2009 el Festival Identidad Rock en el polideportivo El Pomo de La Plata, los integrantes de Identidad Rock decidieron adelantar gestiones para un segundo intento, el cual esta vez si lo lograría, gracias a la persistencia y al nivel de organización que demostraron dar con este espacio alternativo.

La cita cultural se daría el pasado viernes 29 de enero en el Polideportivo el Pomo del municipio de la Plata (Huila) desde las seis de la tarde hasta bien entradas las once de la noche. Juan Carlos Niño, Alba Luz, Katerin Zharia Arias, Edwin Ramírez “El Mago”, Diego Alejandro Rodríguez, Erika Obando, Lina López, Rodrigo Uvajoa, Juan Carlos Torres, Ángela Patricia Díaz, Felipe Liévano, y Carolina Leiva, integrantes todos del Colectivo serían los llamados para que la cultura alternativa juvenil se mostrase en todo su esplendor en el municipio. Ellos organizaron la logística, la programación, el lugar, la publicidad y todo lo necesario para que desde las seis de la tarde de aquel viernes 29 de enero todo saliera perfecto.

Dentro de las dificultades presentadas en la gestión, Edwin Ramírez, uno de los integrantes del Colectivo y quien lidió con apartes de la gestión, al dirigirse a sacar el debido permiso ante la señora Esperanza Herrera, secretaria de Gobierno de la Alcaldía Municipal, inmediatamente puso algunos reparos al saber que entre las actividades a presentar estaban dos bandas de rock de la localidad: Pulkrito (Thrash Metal) y Skapatoria (Ska y Reggae). Sin embargo, algunos de los integrantes de la Corporación Edilicia del Municipio apoyaron la gestión del equipo juvenil y sacaron a flote el ya tan sonado espectáculo alternativo.

La cita se dio en el Polideportivo El Pomo, lugar que se dispuso para tal espectáculo. Con algo mas de cien espectadores, la jornada la abrió la poesía a cargo de Juan Carlos Niño, y Carolina Leiva. La cuota teatral la dio el Grupo de Teatro Experimental dirigido por Juan Carlos Torres “El Poeta”. Luego de esta jornada de teatro, cuentería y poesía, la música en El Pomo se abrió paso con cuatro temas de Rap. Luego se recordaron temas de Luis Alberto Spineta interpretados por un loco conocido como “Alejo” en el parche plateño. A continuación, vino Skapatoria con algunos temas covers de la banda española de ska punk, Ska-P como Cannabis, El Vals del Obrero, entre otros.

La cota metal la protagonizó Pulkrito, banda originaria de La Plata, que interpretó temas propios del Thrash Metal y aludiendo mensajes de “no al a guerra y e invitando al cambio de las armas por instrumentos musicales y las peleas de pandillas por pogos”, dijo en entrevista Edwin, integrante de la banda. Luego de ello, vino la proyección de cine y algunos cortometrajes de Andrés Caicedo y audiovisuales realizados por estudiantes de las universidades Surcolombiana y Nacional tocando temas de las problemáticas que aquejan la región.

De ésta manera, el Colectivo Identidad Rock cerró la jornada de vacaciones con cineclub, cuentería, teatro y mucho Ska, Reggae, Rap y Metal en el municipio de La Plata, acciones con las cuales se consolida con más ahincó nuevos modelos incluyentes con las nuevas alternativas culturales en la política juvenil regional en el Departamento del Huila. El rock demuestra una vez más que es una alternativa frente a la guerra. LA ESCENA/PRENSA.







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